Nunca es tarde

mayo 22nd, 2009

Van pasando los años, y por más que lo intento, de veras, no puedo, no logro olvidarme de ti.

Me he fijado en otras almas, incluso me he fundido con alguna de ellas, pero nada, todo es inútil, ninguna tiene tu luz.

Mirando atrás, me río de mí mismo por haber estado buscando una réplica tuya, pero claro, como tu sólo hay una, contigo es distinto, no se puede comparar el sol con las estrellas.

Y no lo entiendo, no entiendo por qué tu risa no suena como la de las demás, por qué tu mirada ilumina el peor de mis días, y una palabra tuya me convierte en el hombre más feliz del universo.

Pero lo más gracioso es que sólo somos amigos, que nunca hemos tenido mas roce que el de nuestros saludos y despedidas, y es que nos conocemos desde hace ya tantos años…

Hoy te he visto, te he invitado a un café, y hemos conversado durante horas. Me parece tan increíble que tengamos tantas cosas en común…

Y como siempre esas horas se han convertido en minutos, los minutos en segundos y los segundos en mi trocito de cielo particular.

Hemos caminado hasta tu portal, cogidos del brazo. Intentando alargar tu despedida te he contado lo primero que pasaba por mi mente. Bueno, lo primero no, lo primero eres tú.

Y como siempre, he sido incapaz de desnudar mis sentimientos, aunque adivino los tuyos, los leo en tu mirada azabache, son muchos años ya…

¿Sabes? Voy a jubilarme, tengo muchos días por delante que se convertirán en toda una vida si accedes a pasarlos a mi lado.

Si querida, mi cobardía me impide decírtelo a la cara, pero te quiero, te quiero más que a nada en este mundo, y llevo con orgullo mi desdicha, porque sé que tú sientes lo mismo, lo he leído en tu mirada.

Comments are closed.