A la deriva

mayo 22nd, 2009

Me perdí en el mar de su mirada
y navegué por los surcos de su piel

Repesqué sus deseos más ocultos
y atraqué en el muelle de su ser.

Anclé mi alma junto a la suya
y puse a flote nuestro querer.

Vencí tormentas, mil maremotos
y Dios lo sabe… no pudo ser.

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