Voy creciendo y enfrentándome a la vida.
Poco a poco, paso de no ser nadie a ser alguien,
de ser pasiva a inquietarme.
Hago montañas de diminutos granos de arena
Despierto a un mundo desconocido,
y frente al deseo de independencia
hay un gran temor a tomar mis propias decisiones
No tengo seguridad en nada,
dudo de mis propios pensamientos
Tengo la cabeza llena de proyectos y sueños perfectos.
Tengo miedo a fracasar,
pero a la vez disfruto de mi propia libertad.
Estoy confusa… pero féliz
Porque después de todo…
lo importante es ¡Vivir!