¡¡Silencio!!
Dejadme llorar mis penas,
acurrucarme en mi alma.
No quiero fingir sonrisas
ni reflejar falsa calma.
Dejadme sentir el miedo,
desesperarme sin pausa.
No quiero que cicatricen
las heridas de mi alma.
Dejadme gritar su ausencia,
su recuerdo que me mata.
Teñir de negro mis sueños
y borrar mis esperanzas.
Dejadme, dejadme solo,
refugiado en mi coraza
Suplicándole a la muerte
que me roce con su daga
Dejadme, dejadme libre
para volver a ser nada
Que debo empezar de cero
pues perecieron mis alas.
Dejadme pensar que mienten
que estoy loco, que es falacia
Que no zarpó con Caronte
y es Morfeo quien le abraza
¡¡Que se note que estoy vivo!!
que he sufrido… y que me falta.