Tus ojos me miraron un día y temblé
dudé por unos momentos y lloré
Había edificado una gran torre,
cuyos ladrillos eran odios y rencores
Te quería echar de ella
y luego cerrarla con llave.
Pero ya ves… Acudí dispuesta a todo,
pero al mirarte a los ojos…
¡Me derrumbé!